

Nik es un grande...
Acá vemos como en uno de
los dibujos de GATURRO 11 le hace publicidad al blog, realmente no me esperaba un gesto tan importante de este gran dibujante.
Gracias amigo...
Visitá Mundo Gaturro y divertite como yo.
¡Qué infancia distinta la nuestra a los chicos de ahora!
Nuestras obligaciones: ir a la escuela (jardín de infantes? Qué era eso?) y portarse bien (o sentíamos la mano dura de nuestros padres, que nos querían y mucho).
Mi infancia la pasé en Oliveros, mi pueblo natal, allí iba a la escuela primaria, la única del pueblo.
Ir a jugar al fútbol al campito a la vuelta de casa, andar en bicicleta, juntarse con los amigos a jugar en la casa del vecino: allí jugábamos a las carreras de autitos, a las guerras, a las cabezas (con la pelota de goma) o nos juntábamos a la noche a comer camotes cocinados en la tierra y a jugar en los terrenos adyacentes a las casas (muchos estaban sin casa aún)
Carreras de autitos: sobre un tapial y agregando unos bancos de madera hacíamos una pista, en la cuál armábamos nuestros autitos (de plástico) agregándole masilla para que fueran más pesados.
Jugar al fútbol en el campito: a escasos 100 metros teníamos el campito de la vieja estación de ferrocarril y allí se armaban los picados todas las tardes, o si no más lejos a 3 cuadras estaba el “Maracaná” (así llamado por el famoso estadio de ese momento en el que brillaba Pelé, luego lo opacaría el genio Maradona) dónde aún los días de lluvias nos juntábamos y estábamos horas y horas jugando al fútbol, cuando llegaba la noche se escuchaba el tradicional: “el gol gana” (aunque no fuéramos empatados)
Otras cosas que recuerdo, que mis padres les gustaba viajar a visitar a sus parientes, a Buenos Aires (como en la foto en Luján), a Marcos Juárez y Bell Ville (en la provincia de Córdoba) o más cerca a Arequito y San Lorenzo (dónde ahora estoy viviendo)
En Bell Ville recuerdo muy bien a los hijos de mis primos con quién también compartimos muchos gratos momentos, y luego adolescente los iba a visitar sólo y hasta me sabía quedar semanas enteras.